Fue esta otra ocasión para aquilatar la tremenda calidad del conjunto formado en la U. de Chile hacia el año 2000, gracias en parte a los instrumentos con los que trabajan, hacen llegar hasta nosotros ese sonido de tintes un poco arcaicos y de cámara tan particulares del barroco más temprano, da la sensación de estar presente en un salón de la época asistiendo a un concierto preparado para la ocasion. En esta oportunidad apreciamos una cara diferente de este sonido, ya que a la brillantés y exultancia de Vivaldi, sucedió ahora la solemnidad de un repertorio religioso, de armonías que llaman a la concentración en el dolor de la pasión cristiana, que busca recogernos y emocionarnos con los distintos pasajes interpretados, tanto en la letra como en la música.
la mayor parte del repertorio giro en torno a la obra "selva morale e spirituale" de Monteverdi, compuesta hacia 1620, a los que se sumaron una sonata de Cima y otra de Castello, imagino que LES CARILLONS y el CORO MADRIGALISTA habian trabajo juntos, ya que la complementación fue absoluta, producto además creo, de que es un repertorio bastamente estudiado y ejecutado por ambas agrupaciones.
Un detalle, pero a mi juicio no menor, es que a la calidad musical se debiera otorgar un marco escénico mas trabajado, creo que una mejor iluminación y cierto nivel de producción escénica mas cuidado, elevaría el nivel del total.
Recomiendo no perderse las presentaciones de este conjunto, rescatan una música muy poco difundida, muy bella y lo que se agradece mas,en grabaciones sobretodo,poniendo en el tapete parte del rico repertorio barroco americano, tan cercano a nosotros y a la vez tan poco conocido.
Lamentablemente no encontré registro audiovisual de este concierto, pero dejo aquí uno que ofrecieron con otro repertorio, y que permite aquilatar su calidad.
José Luis A.