miércoles, 24 de marzo de 2010

Intolerancia

Ágora, el último filme de Alejandro Amenabar, ha de constituir dentro del cine del último tiempo, uno de los mejores alegatos sobre la intolerancia y el fanatismo religioso. Centrado en la trágica figura de la filosofa y astrónoma neoplatónica Hipatia, el relato nos entrega una locuaz visión de la vida en la Alejandría del 400 d.c. cuando las viejas creencias paganas comenzaban a ser asfixiadas por el cristianismo y el judaísmo, el problema es que estas cosmogonías mas que devenir en una suerte de sincretismo filosófico-religioso, desembocan en una cruenta "guerra santa" donde se impone la visión del mas fuerte.
A pesar de la factura de "superproduccion" de la película, Amenabar no deja escapar el relato del retrato intimo de Hipatia y sus circunstancias, escapando de la posibilidad de que el diseño visual y los efectos computacionales absorbieran el conflicto ( como lo que le sucedió a Cameron en su elefantiasica Avatar ), Hipatia es el eje narrativo del filme que va develando como sus interrogantes y certezas al resultar extemporaneas, en parte gatillan su desgracia, como sucede generalmente con los seres adelantados a su tiempo y despegados de la mediocridad de la masa.
Excelente película que afirmada en una gran sobriedad narrativa, a pesar de algunos arranques didácticos, y necesarias escenas de violencia, nos deja la amarga y permanente sensacion de que desde siempre el ser humano ha sido su peor verdugo y que básicamente todos los grandes conflictos o son económicos o son religiosos o ambos, ejemplos cercanos a nuestro tiempo también sobran.

José Luis A.

lunes, 15 de marzo de 2010

Censurado

Por lo general, el tipo de libros de cine que abundan son las biografías de actores o directores, sobre estudio de los estilos o sobre la propia historia del cine, por esto se agradece un libro de investigación periodística como "Operación Hollywood: la censura del pentágono", de David L. Roob, editorial océano 2006.
Se trata de una muy completa revisión a cómo el pentágono interviene los guiones de las películas bélicas para "blanquear" la imagen de las fuerzas armadas de EEUU, dada la naturaleza de estos filmes, siempre se hace necesario contar para ellas con distintos elementos de uso militar, desde portaaviones hasta cuarteles, pasando por barcos, aviones, submarinos, instalaciones, uniformes y un largo etc., es aquí donde opera la presión del pentágono, si los productores quieren contar con estos elementos sin costo deben hacer llegar el guión al pentágono y aceptar todas las "sugerencias" en torno a la historia, las solicitudes siempre pasan por eliminar del film todo lo que de una imagen políticamente incorrecta de los militares, aviadores o marinos, para que solo veamos historias donde salgan siempre vencedores o queden como héroes. Se eliminan escenas donde se vean actos de corrupción o abuso de poder, drogas, trafico de armas, alcohol, contrabando, faltas a la verdad etc.etc.
Para este fin existe dentro del pentágono una oficina especial con un encargado de leer los guiones y "sugerir" los cambios, si los productores se niegan tendrán que arreglárselas solos, y en un país donde la cinematografía es antes que todo un negocio, lo primero es abaratar costos, de modo que la mayoría acepta los cambios sin chistar.
Texto esclarecedor y de valiosa información a la hora de aventurarse en esta "otra" historia del séptimo arte norteamericano.

José Luis A.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Pasión

El bolero, uno de los grandes legados de latinoamerica a la música universal, en la voz de la grande Olga Guillot y Moncho.





domingo, 28 de febrero de 2010

El amor

" Dondequiera que ella estaba, alli era el edén". Adán en la tumba de Eva".( Mark Twain en "Diario de Adán y Eva" ).







martes, 9 de febrero de 2010

Juventud...divino tesoro.

Hacía menos de una semana que acababa de terminar la lectura de El guardián entre el centeno cuando leí de la muerte de J.D. Salinger en el diario del 29 de Enero, la noticia se titulaba: murio como vivió, en silencio, un "critico" literario apuntaba a que muchos la consideran una novela sobrevalorada; con lo primero estoy de acuerdo, con lo de sobrevalorada, de ninguna manera.
Me resultó un estremecedor, por lo trágico y lúcido, relato de juventud. El joven Holden Caufield transita sus 16 años presa de un escepticismo y hastió solo esperable en alguien mayor, no hay gozo, al menos como lo entendemos la mayoría, en su juventud; en la mayor parte del relato hace gala de una socarronería amarga e irónica que pareciera actuar como corrosivo contra su mente y alma, el viaje de la escuela de donde ha sido expulsado hasta su casa en N. York es un decendimiento a un infierno Dantesco, donde se topa con distintos personajes condenados y conformes a vivir vidas grises y oscuras en el averno del conformismo, cada uno de estos encuentros es coronado por una suerte de pesimista reflexión sobre el mundo que lo rodea.
Solo el encuentro con su hermana menor lo eleva a una suerte de purgatorio o paraíso donde es posible encontrar un ser puro, encarnación del amor, inocencia y pureza. A pesar de que este encuentro no lo redime ni lo salva del colapso.
Relato intimo y personal de un hondo existencialismo, retrato del atormentado espíritu del hombre moderno y su, en algunos casos, amarga lucidez.

José Luis A.

domingo, 7 de febrero de 2010

llevame a volar...

Amarás la belleza, que es la sombra de Dios sobre el universo.
( Gabriela Mistral en su "Decalogo del artista")





domingo, 31 de enero de 2010

Puertas adentro

El filme, La nana, de Sebastian Silva, a estas alturas se ha instalado, como una obra que trasciende lo netamente cinematográfico para, en nuestro país, adentrarse en los terrenos de la sociología y hasta la antropología cultural, dado el interés que ha despertado. La película en si, me parece que no es nada del otro mundo, estamos ante un producto de regular factura y bastante básico, el guión es bastante rudimentario, esta plagado de lugares comunes y estereotipos, la iluminacion es mala, similar a cualquier producto televisivo de consumo a granel, los caracteres son lineales y planos y las situaciones bastantes obvias en su planteamiento y resolucion; por otro lado contiene dos de los momentos mas freak que yo recuerde de una película chilena: la peor actuación que he visto en años ( alejandro goic ) y las escena mas grotesca del ultimo tiempo ( anita reeves reptando por un tejado ).
Creo que el éxito en los festivales extranjeros se debe, en parte y paradojicamente, a estos "defectos", ha gustado por su rusticidad y artesania primaria, esto le confiere una atmósfera naif y primitiva que llama la atención desde el tercer mundo, La Nana se alza como un diamante en bruto, como una joyita sin pulir, un desacato al academicismo y las leyes de la pulcritud y rigor filmicos, es de alguna forma, la película que nunca hubiera hecho un Bergman o un Welles pero si un Ed Wood.
Una buena forma de verla sin condenarla es mirarla como un filme serie B, como una cinta periférica. Lo importante sería que esa fuera la intención concreta del director, que toda esta rusticidad fuera buscada a propósito y no producto del no saber hacerlo mejor, puede con el tiempo convertirse en un ejemplo chileno de cine serie B y en un referente nacional de película bizarra, y esto que suena a mala critica puede devenir, con los años, en halago.

Jose Luis A.