Lo más grande que ha tenido Francia en música popular: Edith Piaf y Mireille Mathieu, interpretando una canción de todos los tiempos a la ciudad luz.
un espacio abierto a la opinion, debate, discusion, analisis y todo lo relacionado con la musica, el cine y la literatura a traves de la historia de cada genero procurando abarcar todos los estilos, tendencias, orientaciones y evolucion de estas artes.
domingo, 13 de junio de 2010
miércoles, 2 de junio de 2010
El malo de la pelicula
Si esta película la hubiese dirigido otro cineasta, Scorsese o de Palma por ejemplo, yo la hubiese tildado de excelente, no los nombro al azar, ya que me parece un guión más propio de ellos que de Werner Herzog. El problema es que a los genios, y para mi Herzog es uno, uno le pide nada menos que obras maestras ( Fitzcarraldo, Aguirre..., Cobra verde, Nosferatu etc. etc. por citar solo 4 de su vasta y grandiosa filmografía, de la que no excluyo muchos de sus documentales simplemente soberbios como Enemigo mío ), y Bad liutenant, es un muy buen "policial" pero no responde a la mano que filmó una Fata morgana o Grizzly man.
Nicholas Cage es un policía tan drogadicto y amoral como justiciero, y se mueve cumpliendo su deber al borde del colapso narcótico y la hecatombe económica, producto de su afición a las apuestas y las drogas, un ser que transita los abismos con comodidad pero en fase terminal en lo personal, solo un golpe de suerte, producto de un ardid ante una figura deportiva que queda "en sus manos", lo salva de una más que probable muerte.
hay dos instantes en que la película "se sale" un poco de si misma y vemos la mano de Herzog: la escena de las iguanas al son de una canción y el baile del "alma" de un muerto, escenas propias del delirio de Cage y donde por breves instantes comparte un poco la locura de un Fitzcarraldo o un Lope de Aguirre.
En síntesis, una cinta que rubricada por otro nombre es excelente, en manos de Herzog por lógica se empequeñece al lado de sus obras mayores.
Nicholas Cage es un policía tan drogadicto y amoral como justiciero, y se mueve cumpliendo su deber al borde del colapso narcótico y la hecatombe económica, producto de su afición a las apuestas y las drogas, un ser que transita los abismos con comodidad pero en fase terminal en lo personal, solo un golpe de suerte, producto de un ardid ante una figura deportiva que queda "en sus manos", lo salva de una más que probable muerte.
hay dos instantes en que la película "se sale" un poco de si misma y vemos la mano de Herzog: la escena de las iguanas al son de una canción y el baile del "alma" de un muerto, escenas propias del delirio de Cage y donde por breves instantes comparte un poco la locura de un Fitzcarraldo o un Lope de Aguirre.
En síntesis, una cinta que rubricada por otro nombre es excelente, en manos de Herzog por lógica se empequeñece al lado de sus obras mayores.
miércoles, 21 de abril de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
Una historia de amor
Cuando ya el tema vampirico había sido banalizado hasta la saciedad en cintas como Van Helsing, cazador de mounstruos o la saga Crepusculo llega a la cartelera Criatura de la noche ( Lat den ratte kommain ) un filme sueco de 2008 dirigido por Tomas Alfredson. Basicamante trata de la relación de un niño de 12 años, Oskar, con una niña de "su" misma edad que llega a vivir al departamento contiguo al que ocupa el con su madre, oskar es tímido y solitario y sufre el hostigamiento de unos compañeros de escuela, Eli, la niña, también se ve solitaria y solo aparece de noche, momento que comparte en el patio del edificio con Oskar. En medio de extraños crímenes, en que las victimas aparecen desangradas, oskar y Eli van tejiendo una relación que sutilmente cruza los limites de la infancia y se adentra en la pre-adolescencia con un delicado y muy bien manejado erotismo, hasta ahí no habría nada anormal, salvo que Eli es un vampiro y su apariencia de niña es un hecho permanente desde tiempos lejanos.
El director Tomas Alfredson rescata lo mejor del genero vampirico, un tema que hunde sus raíces en el romanticismo literario y que da cuenta de unos seres condenados a la oscuridad y la eternidad, que cargan en si un tormento existencial que los convierte en criaturas solitarias y angustiadas por el peso de la existencia, el filme da muy buena cuenta de este aspecto del vampiro, su angustia y dolor por llevar esta existencia oscura y privada de afecto, asi, Eli, encuentra en Oskar un ser con quien compartir momentos de "amistad", y Oskar despierta con Eli a lo que podríamos llamar, su primer amor.
El guión da cuenta de una trama pausada y ajena a efectos gratuitos, aquí el terror proviene mas del tormento del alma condenada a la eternidad, que de la sangre o los gritos de horror, de la angustia de depender de la sangre de otros para vivir, que de escenas espeluznantes.
Excelente oportunidad para reencontrarse con un genero que ha dado grandes momentos al cine por una parte, y por otra, para volver a las fuentes del mito fundamental del Romanticismo.
José Luis A.
El director Tomas Alfredson rescata lo mejor del genero vampirico, un tema que hunde sus raíces en el romanticismo literario y que da cuenta de unos seres condenados a la oscuridad y la eternidad, que cargan en si un tormento existencial que los convierte en criaturas solitarias y angustiadas por el peso de la existencia, el filme da muy buena cuenta de este aspecto del vampiro, su angustia y dolor por llevar esta existencia oscura y privada de afecto, asi, Eli, encuentra en Oskar un ser con quien compartir momentos de "amistad", y Oskar despierta con Eli a lo que podríamos llamar, su primer amor.
El guión da cuenta de una trama pausada y ajena a efectos gratuitos, aquí el terror proviene mas del tormento del alma condenada a la eternidad, que de la sangre o los gritos de horror, de la angustia de depender de la sangre de otros para vivir, que de escenas espeluznantes.
Excelente oportunidad para reencontrarse con un genero que ha dado grandes momentos al cine por una parte, y por otra, para volver a las fuentes del mito fundamental del Romanticismo.
José Luis A.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Intolerancia
Ágora, el último filme de Alejandro Amenabar, ha de constituir dentro del cine del último tiempo, uno de los mejores alegatos sobre la intolerancia y el fanatismo religioso. Centrado en la trágica figura de la filosofa y astrónoma neoplatónica Hipatia, el relato nos entrega una locuaz visión de la vida en la Alejandría del 400 d.c. cuando las viejas creencias paganas comenzaban a ser asfixiadas por el cristianismo y el judaísmo, el problema es que estas cosmogonías mas que devenir en una suerte de sincretismo filosófico-religioso, desembocan en una cruenta "guerra santa" donde se impone la visión del mas fuerte.
A pesar de la factura de "superproduccion" de la película, Amenabar no deja escapar el relato del retrato intimo de Hipatia y sus circunstancias, escapando de la posibilidad de que el diseño visual y los efectos computacionales absorbieran el conflicto ( como lo que le sucedió a Cameron en su elefantiasica Avatar ), Hipatia es el eje narrativo del filme que va develando como sus interrogantes y certezas al resultar extemporaneas, en parte gatillan su desgracia, como sucede generalmente con los seres adelantados a su tiempo y despegados de la mediocridad de la masa.
Excelente película que afirmada en una gran sobriedad narrativa, a pesar de algunos arranques didácticos, y necesarias escenas de violencia, nos deja la amarga y permanente sensacion de que desde siempre el ser humano ha sido su peor verdugo y que básicamente todos los grandes conflictos o son económicos o son religiosos o ambos, ejemplos cercanos a nuestro tiempo también sobran.
José Luis A.
A pesar de la factura de "superproduccion" de la película, Amenabar no deja escapar el relato del retrato intimo de Hipatia y sus circunstancias, escapando de la posibilidad de que el diseño visual y los efectos computacionales absorbieran el conflicto ( como lo que le sucedió a Cameron en su elefantiasica Avatar ), Hipatia es el eje narrativo del filme que va develando como sus interrogantes y certezas al resultar extemporaneas, en parte gatillan su desgracia, como sucede generalmente con los seres adelantados a su tiempo y despegados de la mediocridad de la masa.
Excelente película que afirmada en una gran sobriedad narrativa, a pesar de algunos arranques didácticos, y necesarias escenas de violencia, nos deja la amarga y permanente sensacion de que desde siempre el ser humano ha sido su peor verdugo y que básicamente todos los grandes conflictos o son económicos o son religiosos o ambos, ejemplos cercanos a nuestro tiempo también sobran.
José Luis A.
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